¡Hola!
Esta entrada pretende narraros nuestra experiencia como educadores para la salud desde el Programa de Intervención de Educación Sexual (PIES).
Este programa esta dirigido a los y las
adolescentes de 3º de la ESO y pretende educar en unos valores que
promocionan una viviencia positiva de su propia sexualidad y también
unos comportamientos saludables en lo que respecta al sexo. Consta de
tres talleres en los que se habla de la identidad sexual y de como esta
se integra en nuestra vida, de nuestro propio cuerpo desde una óptica
sexual, de los diversos comportamientos sexuales y, por supuesto, de los
riesgos que puedan derivarse de él.
Realmente sucedió todo muy rápido, era nuestra primera semana de prácticas (y nos sentíamos más verdes que un pimiento) cuando de repente nos pidieron que acompañaramos a las enfermeras que iban al I.E.S. Camp de Morvedre a impartir los talleres del PIES.
Lo primero es que Patricia y yo nos sorprendimos pues, algunas de las niñas que entraron al aula para recivir el taller nos conocían por nuestras actividades deportivas. Además, tenían la edad de nuestros hermanos pequeños y les conocían.
Si bien en un principio los niños y niñas entrando al aula parecían un terremoto, nos sorprendió como rápidamente adoptaron un buen comportamiento, supongo que por el ínteres en el tema. Algunos niños participaron de forma activa durante el taller, pues la información que ya poseían acerca del tema era más amplia, mientras que otros se limitaron a escuchar y asentir. Por supuesto, tambíen estaba el típico listillo, que pensaba saber más que el resto (aunque durante el taller se evidenció que no tenía ni idea).
Una de las cosas que nos sorprendió fué el desconocimiento de los adolescentes acerca de las zonas erógenas (prácticamente todos identificaron como zonas erógenas los genitales exclusivamente), sin embargo, entre las enfermeras y nosotros/as les explicamos como la sexualidad no abarca solo los genitales, sino prácticamente todo ("una caricia, una mirada, un susurro..."). Respecto al correcto uso del preservativo apreciamos que, mientras había quienes conocían a la perfección el correcto manejo de éste (y así lo mostraron durante la charla), otros no tenían ni la más remota idea y cumplían errores garrafales (desde abrirlos con los dientes hasta ponerlos del reves mientras se preguntaban porque no bajaba).
En general, la experiencia con los y las adolescentes fue muy buena y nos fuimos de allí con la sensación de que sus dudas habían sido resueltas.
En fin, hasta aquí nuestra experiencia, esperamos que os haya gustado. No dudéis en contestar a esta entrada si tenéis algún tipo de duda acerca de cómo fue el taller, o algún tipo de duda o curiosidad en lo que respecta a la sexualidad, o cualquier duda que un grupo de estudiantes de enfermería os pueda resolver. ;)
Un saludo y hasta la próxima entrada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario